5 alternativas de financiación que puedes tener en cuenta en 2016


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Daniel Hernández | Madrid

26 de diciembre de 2015


Prácticamente ninguna empresa en España puede decir que su financiación no depende de los bancos. Según cifras del Banco Central Europeo, serían el 3%. Además, cuando se hace este tipo de afirmaciones se recurre al ejemplo de Reino Unido o Estados Unidos donde la financiación depende mucho menos de las entidades de crédito y en mayor medida de los mercados de capitales. En las islas los créditos bancarios son menos de la mitad de la financiación empresarial y al otro lado del Atlántico superan por poco el 10%.

En conclusión, nuestro sistema está fuertemente bancarizado, pero a diferencia del trabalenguas, no nos preguntaremos ¿quién lo desbancarizará? No es momento de juzgar qué modelo es mejor. En realidad todos tienen sus pros y contras. Pero lo cierto es que el debate salta conforme a las necesidades. La restricción del crédito bancario en crisis y la posterior apertura pero con peores condiciones para las pymes ha hecho que se busquen métodos alternativos. El crédito bancario mejora sí, también para pequeñas y medianas empresas, pero puede que no sea mala idea echar un vistazo a otras opciones.

1) Crowdfunding (recompensa)

Fue una forma de mecenazgo digital en auge. Una empresa propone y muchos usuarios disponen. Lo lógico y común es presentar un proyecto concreto. Hay que venderlo bien y entregar finalmente la calidad que se promete. Te puede venir bien para lanzar un producto concreto, por ejemplo.

Pero ahora el crowdfunding engloba mucho más. Podriamos decir que lo definido hasta ahora sería un Crowdfunding de recompensa. Mediante esta fuente se puede encontrar además inversión, donaciones o consultoría.

Un ejemplo de plataforma de Crowdfunding de recompensa muy conocida es Verkami, dirigida a “creadores independientes, emprendedores, promotores culturales y asociaciones que eoncontrarán una manera de financiar total o parcialmente proyectos con la ayuda y complicidad de su público y comunidad”. Pero hay otras dirigidas a la pequeña y mediana empresa como Safari Crouwdfunding, una plataforma que ofrece todas las posibilidades: recompensa, inversión, etc. En la web de la Asociación Española de Crowdfunding se puede consultar un listado de plataformas.

Si el proyecto que vendes gusta contarás con una ventaja intrínseca a internet: el eco. Quienes te prestan dinero no se quedarán ahí, sino que harán de patrocinadores, con el efecto multiplicador que eso significa en la red. Si todo sale bien con el crowdfunding consigues una cantidad concreta de dinero de forma rápida. Pero entre los inconvenientes está que al tener que mostrar información completa, puedes ser víctima de la copia. Por otro lado el eco del que hablábamos se puede volver en tu contra si no cumples lo que prometes, ten en cuenta que mucha gente te está dando su dinero sin conocerte.

2) Crowdlending

Es un tipo de Crowdfunding que se parece mucho a los prestamos bancarios, con su solicitud de cierta cantidad económica, su remisión de información, su interés y sus gastos. La diferencia está en el prestatario. A estos se les conoce como préstamos de persona a persona (P2P). Por un lado están los inversores y por otro las empresas. Todos se encuentran en una plataforma de Crowdlending que se lleva su comisión.

Las principales son las siguientes:

Comunitae: ha facilitado el préstamo de casi 25 millones de euros con una rentabilidad media del 5,4% desde su nacimiento en 2009. Ofrece financiación a particulares y empresas.

LoanBook: es una plataforma especializada en pymes que ha facilitado el préstamo de casi 6 millones de euros. La particularidad es que adjudica los préstamos mediante subastas. Antes realiza una preevaluación del riesgo.

Arboribus: Usa el mismo sistema que LoanBook. Ha facilitado financiación por valor de casi 5 millones de euros. La rentabilidad histórica media se sitúa en el 7,91% y la de la cartera viva en el 5,87%. La tasa histórica de morosidad está en el 1,3%.

En cuanto a Crowdlending, España todavía es pequeña en el mapa europeo. La mayor parte de la financiación por esta fuente se la lleva el Reino Unido, según indica AltFi. Según esta misma fuente nuestro país representaría el 0,35%. Pero ser una gota en el océano significa que el potencial de crecimiento es grande. Los últimos años la media de aumento de financiación por Crowdlending en España ha sido del 360% según la Universidad de Cambridge.

Con el Crowdlending una pyme accede a ventajas que a su vez tienen su contrapartida. El dinero llega rápido, pero tiene un coste y suele estar por encima del de la financiación bancaria. Por lo tanto es importante calibrar bien el riesgo. Mucho cuidado a la hora de elegir plataformas. Se debe procurar que sean lo más transparentes posible. En muchos sitios saben por las dificultades que pasa una pyme a la hora de encontrar financiación y se pueden aprovechar de ello.

3) Emisiones de renta fija corporativa

¿Has pensado en emitir deuda de tu empresa? Puede ser una buena forma de financiarte. Este mercado está en auge no sólo por el endurecimiento de las condiciones de los préstamos bancarios sino por el aumento de la demanda de este tipo de bonos por parte de los inversores, según se indica en el último boletín del Banco de España.

Este mercado crece no sólo en los países cuyas empresas dependen principalmente de los bancos. También se ha observado aumentos significativos en Estados Unidos y Reino Unido. Los inversores buscan este tipo de bonos debido a que la renta fija soberana, es decir, la deuda que emiten los gobiernos, ofrece bajas rentabilidades y, por tanto, poco atractivo.

En este ámbito ha habido iniciativas para regular el mercado en nuestro país y otros de nuestro entorno. Los mercados alternativos de renta fija están pensados principalmente para compañías medianas. Como ejemplos se puede destacar el caso de BondM, de la bolsa de Stuttgart, que nació en 2010; o Alternext, una plataforma participada por los parqués de Amsterdam, Bruselas, Lisboa y París. En la bolsa de Milán funciona ExtraMOT PRO y en la de Madrid el Mercado Alternativo de Renta Fija, MARF.

El MARF fue creado en 2013 como un espacio en el que las empresas medianas pudiesen emitir sus bonos y obligaciones. Los requisitos para hacerlo son exigentes. En primer lugar la compañía debe estar muy saneada y contar con una facturación que supere los 50 millones de euros. Los beneficios deben estar por encima de los 10 millones de euros. El reglamento exige que el valor de las emisiones supere los 20 millones de euros. En el Mercado Alternativo de Renta Fija se pueden encontrar asesores oficiales registrados que pueden guiar el proceso. Los inversores pueden ser particulares o institucionales. La condición es que inviertan un mínimo de 100.000 euros.

La ventaja está en que es un marco regulado en el que se encuentra financiación en general más barata que en otras fuentes alternativas. Lo malo es que, como vemos, los requisitos no están al alcance de cualquier pyme.

En todo caso es un ámbito que crece. En este sentido hay que hablar de un proyecto de Mercado Único de Capitales para la Unión Europea. En septiembre la Comisión Europea estableció el año 2019 como fecha para asentar sus bases. Con el MUC se pretende eliminar barreras transfronterizas todavía existentes a pesar de haber una unión monetaria.

4) La Bolsa

Los parqués parecían reservados a las grandes compañías hasta que llegó en 2006 el MAB, el Mercado Alternativo Bursátil, conocido también como la Bolsa de las pymes. La ventaja que encuentran estas empresas es que se les pide menos requisitos y menos papeleo para formar parte del mercado. Aun así supone un esfuerzo importante de transparencia que no todos son capaces de asumir. Una regulación más laxa redunda también en menos costes.

Entre los requisitos para formar parte del MAB está ser una Sociedad Anónima. Además se debe tener un Asesor Registrado y un Proveedor de Liquidez. También es importante conocer que las solicitudes de financiación deben ser superiores a los 2 millones de euros y el compromiso de permanencia mínimo exigido al inversor de un año.

La ventaja es que se está en un mercado regulado y controlado. Aun así esos controles han quedado en evidencia sobretodo durante el último escándalo, el de Gowex, cuya debilidad descubrió una firma llamada Gotham City.

En 2015 ha habido 23 salidas a bolsa. De estas, 16 son de compañías que cotizan en el MAB. También hay que tener en cuenta que la mitad son socimis (Sociedades Anónimas Cotizadas de Inversión Inmobiliaria). Excluyendo a estas últimas vemos, que su evolución en el mercado arroja un signo mixto. A un lado destaca Inclan, con una revalorización del 52% desde su salida hasta el último día de cotización (24 de diciembre). Al otro está Lleidanetworks, que ha perdido desde su salida más del 16%.

5) Business Angels

Por ahí puede estar el angel que permita salir adelante tu empresa. Un business angel pone su dinero y también su experiencia en el mundo de los negocios. Ello supone que entra como nuevo socio, es decir, que tendrá con una participación en la empresa. La competencia cada vez es mayor, por lo que atraerlos no es una tarea sencilla.

Según la patronal Ascri, las entidades de Venture Capital fueron responsables en 2014 del 81% del total invertido en primeras fases. A las instituciones públicas les corresponde el 14% y a los business angels el 5% del total. Lo invertido por estos actores en esas fases durante el año 2014 en nuestro país fue de 17,1 millones de euros, un 24% más que el año anterior y cuatro veces más que en 2011. Eban, la asociación europea que los agrupa, calcula que invierten anualmente más de 7.500 millones de euros en startups del continente.

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