Alerta: Epidemia email


epidemia email

Redacción

6 de julio 2015


“No sé si habrá algún modo de medirlo, pero la última década está sembrada de conflictos de toda escala provocada por la pereza, la torpeza o la cobardía de no abordar muchos asuntos importantes cara a cara, sino escondidos tras un teclado de pantalla”. Este diagnóstico pertenece a Alvaro González- Alorda, autor del libro “El talking manager” (editado por Alienta). Después de haber trabajado con centenares de profesionales el autor concluye que “la calidad de tu liderazgo depende de la calidad de tus conversaciones”.

El email como sustitutivo
Hace 41 años que apareció el email y en los últimos quince se ha consolidado como una herramienta de trabajo fundamental. Su rapidez ha permitido enfrentar procesos con mucha más agilidad. Sin embargo cada día son más las empresas que prefieren tratar temas importantes por esta vía. González-Alorda describe en su libro varios problemas que necesitan una conversación. Entre ellos un despido, un conflicto, un cliente enojado o un cambio de departamento. Parece obvio que son importantes sin embargo cada vez son más las empresas que prefieren resolver asuntos de esta trascendecia por un mensaje de texto. Siendo, según muchos expertos, del todo desaconsejable para una buena gestión del capital humano.
Estas prácticas suponen un deterioro en las relaciones humanas, que puede acelerar el paso del VIP al RIP, del very important person al que ya no está. La teoría es de Enrique Sueiro y en ella explica como la comunicación con alguien “implica sentirse como VIP… motiva mucho saber que yo soy importante para alguien. Sin embargo, cuando uno no se siente importante para nadie se pasa del Vip al NIP (Not Important Person)… y si la decadencia continúa, el desánimo te invade llegando al estado final de RIP (Rest In Peace)”.

La estrategia, los valores y la cultura de una empresa se construyen en el auténtico diálogo

Salir más al pasillo
Para el doctor en Organización de empresas y licenciado en filosofía Gabriel Ginebra la calidad de gestión ha descendido considerablemente los últimos años. La causa: el exceso de asuntos a los que se responden a través de correos, tweets, mensajes por chats… Para Ginebra queda poco tiempo para relacionarse con los que tenemos a nuestro alrededor y eso es necesario “Para dirigir bien, para poder atender a personas-que son la esencia del trabajo que desempeñamos, es imprescindible bajarse del caballo de troya de la precipitación y la saturación”. Para Ginebra “la estrategia, los valores y la cultura de una empresa se construyen en el auténtico diálogo”

Tiempo perdido
A todos estos factores que tienen más que ver con la gestión del capital humano se suma la gestión de nuestro tiempo. González-Lorda advierte en su libro de como la cantidad de mensajes irrelevantes que se amontonan en bandejas de entrada ha provocado “la epidemia del mensaje escrito”. Para eso Marta Romo, consultora de Be Up, recomienda limitar el uso del correo electrónico a ciertos momentos del día. Como ella son muchos los expertos que aconsejan no vivir pendientes de las alertas para así poder mantener la atención en las tareas que nos ocupan.

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