“Azerbaiyán nos recibió de una manera extraordinaria”


FOTO DALMAU BAKU

C.Estévez

1 de noviembre 2015


Una de las mejores decisiones que puede adoptar una pyme es sin duda la de su internacionalización. Si detectas un estancamiento en la demanda y/o problemas en la financiación, la búsqueda de nuevos mercados es una opción recomendable, especialmente si ofreces un producto de calidad e innovador que puede resultar muy atractivo para otros países en los que nunca hubieras pensado como una oportunidad para tu negocio.

Emprender un proceso de internacionalización requiere de profundos cambios en la estructura de la empresa que faciliten atender correctamente la nueva demanda y disponer de la capacidad financiera para acometer las inversiones necesarias. Una vez analizada la estrategia, conviene analizar con precisión los mercados de exportación. Colombia, Chile, Brasil, Estados Unidos, China, Japón…se citan a menudo como destinos favorables para los productos y servicios de las pymes españolas. Sin embargo, existen también países más desconocidos ávidos de la calidad e innovación producida en nuestro país. Uno de ellos es Azerbaiyán, oficialmente República de Azerbaiyán, el país soberano más grande en la región del Cáucaso, localizado entres Asia Occidental y Europa Oriental. El primer país de mayoría musulmana en contar con óperas y teatros, que posee relaciones diplomáticas con 158 países y es miembro de 38 organizaciones internacionales, siendo un país de un alto nivel desarrollo económico.

¿Es Azerbaiyán un interesante mercado para las pymes españolas?

El diseñador español de moda nupcial Jordi Dalmau causó recientemente sensación en Bakú, capital azerbaiyana, con sus originales creaciones de novia, consolidando su éxito en el mercado caucásico. ¿Cómo fue trabajar en el país? ¿Recomendaría este destino a las pymes españolas?…

Considerada como una de las fashion weeks más influyentes de la Asia Occidental, la Bakú Fashion Nights celebraba el pasado mes de octubre una nueva edición con el fin de demostrar el gran potencial del mercado caucásico dentro de la industria de la moda. La nueva cita apostó por llevar a cabo su mayor proyección internacional de la mano del diseñador español Jordi Dalmau. Los innovadores diseños de fiesta y novia del artesano catalán, con patrones imperiosos y atrevidos colores, se convirtieron en un fetiche para la sociedad asiática, demostrando que países como Azerbaiyán demandan productos procedentes de Europa que destaquen por su calidad artesanal e innovación.

Jordi, ¿por qué decidiste mostrar tu colección en un país como Azerbaiyán?

foto desflleEl motivo de la visita fue que la empresa ID fashion buscaba un diseñador europeo para su semana de la moda nupcial y de fiesta que realmente fuera innovador y distinto. Nos habían visto en la Pasarela Gaudí en Barcelona y fuimos como empresa invitada. La verdad es que al principio estábamos algo asustados porque no sabíamos que nos íbamos a encontrar, pero la experiencia ha sido realmente muy buena y hemos tenido mucha suerte con esta oportunidad, ya que cuesta mucho entrar en una país no europeo especialmente por el tema del transporte y la intermediación de mercancías. En este sentido resultó vital la buena colaboración que tuvimos con la empresa transitoria Tamex.

¿Qué es lo que más te sorprendió de la forma de trabajar del país?

En general Azerbaiyán y concretamente su capital Bakú, nos sorprendió tanto por la calidad humana de sus gentes como por sus impresionantes infraestructuras. Los edificios que aquí tenemos, ellos allí los tienen por triplicado! Allí conviven tres culturas: la turca, la propia de Azerbaiyán y la musulmana. Detectamos que básicamente quieren europeizarse, huir por ejemplo de la pedrería que abunda en la moda local y apostar por diseños más originales. Además son muy exigentes, quieren lo mejor, no buscan copias baratas, ni productos “made in China” sino cosas muy artesanales de excepcional calidad. De hecho, allí puedes encontrar tiendas muy buenas de alta costura internacional, pero buscan algo diferente, algo que los demás no tengan. Esto nos ha hecho plantearnos la opción de abrir mercado allí, dada la buena acogida de nuestros diseños y la buena relación que hemos creado tanto a nivel empresarial como personal.

Entonces, ¿recomendarías a otros pymes probar suerte en Azerbaiyán?

Aunque como he dicho antes nosotros fuimos con mucho miedo, quiero decirles a las pymes interesadas que es un lugar realmente seguro. Gente increíblemente amable, que están buscando dar un toque europeo a su industria, con un nivel de consumo muy  desarrollado. Eso sí, tienen una manera de trabajar algo más relajada… pero son muy profesionales. En resumen, y según lo que nosotros hemos vivido allí, yo recomendaría a otras empresas que se arriesguen, eso sí mucho mejor si en primer lugar son invitados por otra empresa o hay una previa relación comercial. Entrar a puerta fría puede resultar algo más difícil. Y por último: trata de impresionarles a través de la innovación, la seriedad y la calidad artesanal de tus productos.

 

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