Cómo hablar en público sin nervios


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Alberto Aguelo Aparicio

www.comunicaya.com


¡Llega el momento! Tienes que hablar en público. Quizá porque lideras un equipo o porque eres empresario y tienes que dar a conocer tus servicios a grupos de personas. O algo muy habitual hoy en día, eres experto o experta en una materia concreta y te llaman una y otra vez para impartir una conferencia o curso.

¿Estás en una de esas situaciones y los nervios pueden contigo hasta el punto de que incluso rechazas hacerlo más a menudo? Lo primero es que sepas que no estás solo. Se calcula que más de un 75% de las personas tienen miedo o nervios a la hora de hablar en público. Es ese momento en el que se dirigen a una audiencia en el que se quedan en blanco, comienzan a sudar en exceso o se les seca la boca. La gran ventaja es que hay técnicas para superar ese miedo. Aquí tienes algunas de las principales:

Respira bien

Claro que respiramos a diario pero hacemos respiraciones rápidas y poco profundas. Concéntrate en tu respiración unos minutos antes de empezar a hablar en público y respira de forma profunda para que tu cuerpo y tu mente se calmen, para que tus pensamientos no vayan en contra de ti sino a favor.

Practica varias veces

Delante de un espejo, grabándote con el móvil, con familiares, amigos, socios o compañeros de trabajo. Cuando sentimos temor ante una próxima oportunidad, practicar y tener bastante asimilado el contenido que vamos a dar, hace que estemos mucho más tranquilos. Lo más importante es que tengas perfectamente aprendidos los primeros minutos.

Llega el primero a la sala

Cuando hay nervios, lo ideal es llegar pronto a la sala, cuando aún nadie ha llegado. arregla todo en ese espacio para que esté a tu gusto. Una vez que lo hayas arreglado, puedes incluso practicar unos minutos como si tu audiencia ya estuviese delante. Y, cuando entren tus asistentes por la puerta, salúdales con una sonrisa, intercambia unas palabras con ellos y pregúntales sobre su profesión o sobre la razón por la que asisten a tu presentación. O si ya los conoces porque son de tu empresa, comenta con ellos algo interesante. Eso te aportará calma y te conectará con tu público desde el principio.

Céntrate en tu audiencia

Cuando estamos muy nerviosos, si nos centramos sólo en nosotros, entonces, ese estado de nerviosismo puede empeorar. La única meta que debes tener es dar lo mejor a tu audiencia. Te has preparado, vas a hablar de algo que has integrado, has conectado con ellos, te has relajado previamente y, por ello, ahora solo queda centrarte en dar lo mejor. En resumen, olvidarte de ti, ser tú mismo, tú misma.

Comienza con preguntas

Como todas las técnicas, es bueno ir variando para ser un comunicador amplio. De todas formas, una de las que más conectan y que más relajan tanto al orador como al público es hacerles preguntas al inicio de tu exposición. Durante unas horas o quizá días, vais a estar juntos. Por ello, hacerles preguntas es una forma de integraros a todos en un mismo grupo y potenciar un ambiente positivo, casi familiar.

Únete a un programa de oratoria

La ventaja de estos programas es que sirven para practicar todas las técnicas anteriores y además, de forma segura, dirigidos por un mentor que ha visto cientos de casos similares y que conoce más y más recursos. También puedes contratar a este profesional de la oratoria para que de forma individual, puedas hacer esas prácticas y así te pueda dar sugerencias personalizadas.

 

Alberto Aguelo Aparicio

Speaker, Mentor y Formador especializado en Comunicación y Oratoria.

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