¿Quién dijo que estaba todo inventado? Las cosquillas llegan a la franquicia


cosquillearte-pyme-franquicia

Conchi Estévez | Barcelona

6 de Febrero de 2015


Isabel Aires es la directora y fundadora de esta original empresa llamada Cosquillearte y que tiene por actividad ofrecer una estimulante sesión de cosquillas a sus clientes.  Aprovechando el auge de las técnicas destinadas al bienestar, Isabel se lanzó hace ya más de cuatro años en una aventura empresarial con un servicio único en el mundo. “Mi trayectoria nada tenía que ver con las cosquillas o con centros de masajes. Soy directora de una agencia de comunicación, Aires News Comunicación. Pero como esta vida de locos conlleva mucho estrés, muchas veces cuando iba a darme un masaje relajante donde salía dolorida porque me querían quitar las contracturas, pensaba ‘ojala me dieran cosquillas’ y un día, imagino que, con la locura que a veces tenemos los emprendedores, me lancé a la piscina y abrí el primer centro de cosquillas del mundo” Isabel recuerda con nostalgia su adicción a las cosquillas desde pequeña “cuando mi padre para dormirme me hacía cosquillitas en la espalda, y cómo las añoraba de mayor ante el estrés que se tiene hoy en día

Fue en diciembre de 2010, cuando Isabel Aires decidía poner en marcha su sueño y abrir el primer centro de Cosquillearte, una firma que cuenta ya con dos establecimientos, uno en Madrid y otro en Vitoria, bajo el régimen de franquicia. Una pyme que se define como centros que ofrecen “Ni más ni menos que cosquillas. Pero no cosquillas de reír, sino esas cosquillitas que se piden en el sofá a la pareja, o de pequeños con los amigos. Un ‘juego’ que a través de un protocolo, se realiza como un masaje pero sin tocar el músculo. Suaves, a modo de caricias, leves toques pero en el lugar preciso. Se trata de una revolucionaria idea que brinda una experiencia única. No es otra que concederse un capricho tan sencillo como conectar con uno mismo, una técnica especial que procura bienestar teniendo en cuenta las terminaciones nerviosas. Al estimular los receptores táctiles de la dermis, se segregan endorfinas y se generan, sin duda, gratas sensaciones.”

La franquicia como formato de negocio

Los centros de Cosquillearte funcionan bajo el formato de franquicia. A los franquiciados se les ofrece el know how de estos años de experiencia así como la utilización de la imagen de marca. Se les ayuda a montar el local para que todos sigan la misma línea estética, y se les ofrece los conocimientos y la formación para convertirse en auténticos cosquillólogos, “lo ideal es que la persona que vaya a dar las cosquillas, tenga algún título de masajista, reiki, etc., para que tenga una sensibilidad entrenada ya en las manos…

Ser franquiciado de Cosquillearte no precisa una excesiva inversión. El canon inicial de cesión de marca asciende a 9.900 euros. En cuanto al de mantenimiento, es de 300 euros al mes –excluyendo el primero-. Se precisa un local, en un lugar noble de la ciudad, con elevado tránsito de peatones y una superficie mínima útil de 50-60 metros cuadrados.

Respecto a su estrategia en materia de comunicación y marketing, en Cosquillearte realizan campañas de comunicación primero a todos los medios tanto nacionales como regionales, “con lo que conseguimos grandes impactos en medios al llegar a una ciudad, por lo curioso del concepto. Además luego realizamos campañas de comunicación anuales para temas como Navidad, San Valentín, Día de la madre, etc.” A estas acciones de promoción se une la difusión de los centros a través de páginas y cuentas en Facebook y Twitter, redes en las que sus clientes y/o seguidores pueden encontrar ofertas y novedades.

¿Y cuáles son las expectativas de Cosquillearte para este 2015? Isabel Aires nos explica que el objetivo pasa por “abrir más franquicias en diferentes ciudades de España. Nunca se abrirían dos en una misma ciudad para evitar que nuestros franquiciados tengan competencia; las expectativas son de abrir entre una y tres franquicias en dos años”.

Sin duda un excelente ejemplo de una pyme con éxito que ha logrado con un servicio que vincula recuerdos y sensaciones resultar rentable en los tiempos que corrren. ¿Quién dijo que estaba todo inventado?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *