Cuatro casos en los que decir que no a un cliente


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Redacción

LanceTalent


A nadie le gusta una ruptura, ya sea personal o profesional, pero cuando eres un trabajador freelance, emprendedor o diriges una pequeña o mediana empresa,  es inevitable que algunas relaciones de negocios no funcionen. Quizá haya demasiados retrasos en los pagos o nunca podáis coincidir para hacer una reunión. Sea cual sea la situación, deberás aprender a decir que no, si ves que ese proyecto te está dando demasiados quebraderos de cabeza. 

A continuación te presentamos cuatro situaciones en las que será importante que sepas atajar en problema desde el principio y decir adiós a esa relación de negocios.

1. El cliente no está totalmente comprometido con el proyecto

Cuando estás tratando de entregar un proyecto de manera eficiente, oportuna y profesional, todas las partes involucradas necesitan estar presentes y preparadas, especialmente el cliente. Es difícil avanzar cuando un cliente está ausente o no te puede hacer un hueco en su apretada agenda. Como el tiempo es dinero, debes establecer unos límites y reglas básicas. Es aconsejable incluir un calendario de plazos y una estrategia de salida para el proyecto si este se retrasa demasiado.

2. El proyecto cambia con el tiempo

Es importante que el cliente tenga una visión de lo que quiere desde inicio del proyecto, sino acabarás perdido entre un mar de “nuevas ideas”. Si un proyecto se inicia en una dirección y, finalmente, comienza a transformarse en algo completamente diferente, entonces podría ser el momento de pararse y evaluar la situación. Si el proyecto aún está a tiempo de ser cambiado, entonces puede que tengas que negociar tus honorarios para seguir adelante. Si el cliente espera más por menos, entonces es el momento de ir cada uno por su lado.

3. El dinero es un problema

Si un cliente es quisquilloso con el dinero de cada proyecto, paga tarde o te paga menos de lo que habíais acordado, es momento de cortar la relación.El trabajo de calidad es caro, y no todo el mundo lo entiende. Si te discute cada factura y te llama constantemente preguntándote por cada gasto, es un indicio de que esa relación de negocios no es saludable.

4. Hay un incumplimiento de contrato

Con suerte, antes de empezar el proyecto has puesto todos los términos de vuestra relación de negocios por escrito. Si el cliente no puede mantener su parte del trato, no puedes llevar a cabo el trabajo por el que te ha contratado. Esto te afecta personalmente y profesionalmente. Un cliente que va en contra  de los términos acordados no es un cliente que debas tener en tu cartera.  

Recuerda:

  • Tu objetivo es complacer siempre a tus clientes. Tus clientes se merecen lo mejor, y si no se lo puedes ofrecer, no aceptes el proyecto.
  • Siempre debes mantener intacta tu reputación, por lo que las relaciones comerciales deben concluir con profesionalidad.

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