Alicia Calvet, Ambesten Consulting : “Si no mantienes un pulso constante con los números difícilmente vas a poder llevar adelante tu negocio”


fotocontabilidad

C.Estévez

Barcelona


Con el objetivo de ayudar a crecer a las empresas, Ambesten Consulting es una firma, con sedes en Madrid y Barcelona, integrada por economistas y consultores especializada en el asesoramiento a pequeñas y medianas empresas. Más de 20 años en el área de la dirección económica-financiera de grandes empresas nacionales e internacionales avalan la experiencia de este equipo de profesionales que transmite a sus clientes el conocimiento y experiencia adquiridos en grandes empresas.

Con su directora, Alicia Calvet, hablamos en la siguiente entrevista de cómo Ambesten Consulting acompaña a las pymes en el proceso de creación de una visión estratégica a largo plazo que les permita no dejar nunca de crecer.

L7F8UJF6Alicia, ¿En general qué servicios ofrecéis en Ambesten Consulting?

Ambesten es una palabra alemana que significa” lo mejor”. Con este sentido desde nuestra empresa damos servicios de gestión fiscal, laboral contable y financiero. También abarcamos todo el ámbito jurídico con nuestros partners. Básicamente nuestro objetivo es ofrecer un asesoramiento global a las empresas, pero no desde el punto de vista de simplemente cumplimentar su información; lo que hacemos es profundizar, conocer bien el negocio del cliente, saber a qué se dedica… eso es muy importante. Nos interesa mucho saber cómo cada cliente enfoca su negocio, conocer su proyecto no solo como asesores externos sino también internamente como si fuéramos parte de su equipo, y de ese modo poder hacerle un buen acompañamiento. Asesorarle sobre cómo optimizar su cuenta de explotación, su balance…

En nuestra cartera de clientes tenemos desde el autónomo que emprende, a la pequeña empresa que empieza y no tiene experiencia previa, además de muchas empresas con sede en otros países de Europa y vienen a establecer su primera oficina en España… No le decimos no a nadie, no hay cliente pequeño, cualquier cliente puede convertirse en una gran empresa y crecer durante muchos años.

Nos definimos como una empresa que acompaña a otras empresas para ayudarles a obtener una visión a largo plazo. Somos su punto de vista externo y objetivo. Una de las cosas que nos hemos encontrado siempre desde el inicio era el tener que responder a casi siempre las mismas preguntas: ¿Qué pasa que tengo este beneficio, pero no tengo ese dinero en la cuenta corriente…?, ¿Por qué tengo problemas para pagar las nóminas a final de mes cuando las ventas funcionan bien…? Nuestra obsesión siempre ha sido decir a los clientes que no solo es importante, por ejemplo, cumplir con las obligaciones trimestrales y mensuales que tenga su empresa, también es importante que el empresario sepa interpretar cuáles son sus propios números. Nuestro objetivo no consiste solo en llevarles bien las cuentas y la documentación sino ayudarles a que aprendan. Por nuestra parte, queremos ser capaces de transmitirles qué es lo relevante de su negocio, de forma que puedan optimizar toda la información para una acertada toma de decisiones.

¿Cuáles son las principales inquietudes que os trasladan aquellos emprendedores que están poniendo en marcha un nuevo negocio?

¿Cómo lo tengo que hacer: como como persona física o jurídica? ¡Esta es la primera!

Antes de dar una respuesta hay que saber cuál es su grado de confortabilidad, sus condiciones, si está preparado… nuestra respuesta dependerá de la actividad que quiera desempeñar y a partir de ahí vamos a decidir. Normalmente empiezan como persona física si ejercen como actividades profesionales. Si en cambio ejercen actividades empresariales, analizamos la previsión de negocio que el emprendedor estima y a partir de ahí es cuando decidimos si empezamos como autónomos o personas jurídicas. Si finalmente es como persona jurídica, le ayudamos a conocer muy bien sus obligaciones entregándole un plan de formación y un check list de obligaciones que se han de cumplir en España. El nuevo empresario tiene que ser consciente de lo que asume.

Desde vuestra experiencia en el asesoramiento a numerosas pequeñas y medianas empresas del país, ¿Cuáles son las causas más habituales que provocan el cierre de una pyme?

La falta de disciplina es muy importante. Yo siempre les digo que yo les puedo asesorar, pero ellos tienen que tener esa disciplina.

El no darle importancia a los números es algo grave; si no mantienes ese pulso constante con los números difícilmente vas a poder llevar adelante tu negocio. La gente a veces se obsesiona solo con las ventas o la tesorería. Hay que hacer seguimiento de tus ventas, de tus costes, de tu personal, de cualquier otra línea de la cuenta de explotación, del balance, de las opciones, de las alternativas. No digo que tengas que dedicarle a todo esto el 100% de tu tiempo ya que para eso estamos lo asesores, pero es necesario un mínimo de dedicación a ello en tu agenda. En mi caso, en base a cómo me llega un balance ya sé el tipo de empresario que voy a tener detrás, si es una persona ordenada, disciplinada…. Es fácil reconocerlo. El cliente disciplinado que sigue las instrucciones y con el que existe una bidireccionalidad, a la larga funciona. Siempre digo que mientras hay facturación, hay esperanza. Se trata de tomar las decisiones adecuadas en el momento adecuado, no hay que esperar a que llegue el gran cataclismo.

Por tanto, ¿Podríamos resumir qué indicativos señalan a una pyme que es momento como mínimo de estar alerta y evitar males mayores?

El primer indicativo es vigilar tus fondos propios. Cuando tienes una compañía en la que vas acumulando fondos propios negativos… ¡ojo! Allí hay que tomar medidas serias, ya que es cuando puedes incurrir en responsabilidades del administrador y cuando la limitación de la responsabilidad salta de la sociedad al administrador de la compañía. Este es el primer warning importante que hay que tener en cuenta. En segundo lugar, evidentemente la tesorería. Si tu realmente estás vendiendo y tienes la sensación de que tu negocio va bien, pero luego resulta que no tienes dinero en el banco, allí hay un problema de gestión muy importante; o no te están llevando bien la contabilidad, o no estás bien informado o tienes un estructura de costes desmesurada que es necesario ajustar.

Os pondré mi propio ejemplo. Yo ya tengo cerrado mi presupuesto de 2018. De este modo puedo controlar a un año vista. Si veo que las cosas salen mejor, perfecto, pero si algo no sigue el camino previsto y detecto alguna desviación negativa, voy a poder reaccionar a tiempo y poner en marcha un plan B. Disponer de este plan B es muy importante para poder actuar a tiempo.

Por último, ¿Sigue siendo la financiación el principal obstáculo que afrontan muchas pymes?

Pues te diría que depende de cómo tengas tus números. Aquellos que van al banco a solicitar dinero se les pide mucha documentación -en muchos casos incluso no la tienen en su posesión y la solicitan a su gestor- y tampoco saben muy bien lo qué están entregando y lo más preocupante es que se suele entregar a la entidad bancaria un balance sin más. El balance, no la cuenta de explotación, es el gran olvidado. El balance es algo que pocos trabajan, no suele estar bien ordenado…. Entonces es cuando se topan con un no rotundo por parte del banco.

La concesión de financiación, hoy por hoy, viene muy determinada por unos parámetros que los bancos tienen establecidos. Y si tu no vas en línea con dichos parámetros es muy probable que te encuentres con una respuesta negativa. Hay que ser disciplinado, intentar que los números sean buenos. Y si no lo son, saber corregir a tiempo, llevar ejercicios limpios, transparentes, vigilar que los fondos propios estén bien, vigilar que el pasivo sea el que tiene que ser, que el activo esté correctamente… con todo ello podemos transmitir confiabilidad al banco y conseguir la esperada financiación.

 

 

 

 

 

 

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