“utopic_US ha hecho con el coworking una labor de evangelización en España”


Daniel Hernández | Madrid

10 de abril de 2015


aurea_rivela_utopicus

“Seguidme y os haré pescadores de hombres” (Mateo 4:19). Así de bíblica nos ha quedado esta entrevista. El coworking es uno de esos fenómenos que ha vivido una enorme difusión en nuestro país. Vamos, que ha sido casi una experiencia religiosa. El coworking es trabajar codo con codo, compartir conocimiento, contactos y crecer hasta convertirse en pyme, o en algo más grande. En España ya existía un caldo de cultivo: hay muchos autónomos y micropymes y además una crisis económica de las grandes, de las que hace que compartir sea una necesidad. utopic_US nació hace 5 años como un espacio en el que se hacía coworking sin saberlo. Hoy difunden su experiencia y se la enseñan incluso a las instituciones públicas que quieran cambiar el chip, es decir, modernizar los antiguos viveros de empresas. Dicen los que entienden de esto que el coworking es más una filosofía, una forma de entender las cosas. En utopic_US a esa filosofía le han añadido un bar (en realidad dos porque tienen dos grandes espacios), y ha sido un éxito. Los locales están en la calle Duque de Rivas y en la calle Colegiata, en Madrid. Este último incorpora la novedad de ser un espacio con pequeños locales separados para retener a las empresas que han crecido dentro. Aurea Rivela es la dierecora de utopic_US y está en el proyecto desde el año 2010, desde el principio. Ha pasado por la gran empresa y después creó la suya propia, dedicada al diseño de complementos. 

Cumplís 5 años ¿Cómo ha cambiado Utopic_us en este tiempo?

Aurea Rivela: Ha cambiado la gente, los coworkers. Al principio el posicionamiento era distinto, estaba más enfocado en industrias culturales. Entonces teníamos más diseñadores, ilustradores y profesionales del audiovisual. Ahora hay más perfiles. Hay profesiones más clásicas que se han venido al coworking. Hay consultores, asesores fiscales, agentes inmobiliarios. Es gente que hace años no hubiera entrado en un sitio como este, que ni se le hubiera pasado por la cabeza, y ahora mira…

¿Crees que es porque ha cambiado la concepción de lo que es un coworking?

AR: Por un lado está la parte práctica. Alguien te lo cuenta, te enteras y te vienes. También el concepto de coworking ha madurado. Yo creo que Utopic_us ha hecho una labor de evangelización en España. Ya hemos salido mucho en prensa,  y cada vez tenemos más espacios. Es cuestión de economía de escala. Cuanta más gente haya en un espacio como este más posibilidades de colaborar tienes. Es lo que se conoce como serendipia [según la Fundéu equivale al término chiripa]: cuanta más gente conoces, más posibilidad de que surja la chispa.

El coworking es un movimiento imparable

¿Cómo es posible que con tanta pyme, micropyme y autónomo que hay en España este tipo de lugares sea tan nuevo?

AR: Estados Unidos nos lleva mucha ventaja en esto. De hecho Utopic_us no nació como un coworking como tal. Al principio lo llamábamos “free working” y estaba pensado más para freelances. Surgió de un grupo de amigos que se juntó para trabajar juntos. Luego alguien llegó de Estados Unidos y nos dijo “¿sabéis que lo que estáis haciendo se llama coworking?” y todos preguntaron “¿qué es eso?” Creo que es un movimiento imparable. Cada vez hay más gente “teletrabajando”, es un movimiento global de la economía. Antes una persona trabajaba muchos años para una empresa y ahora el modelo de empresa es totalmente diferente. Hay dos o tres personas que trabajan juntas y el resto son colaboradores. Colaboras con muchas personas al mismo tiempo en proyectos diferentes. El coworking surge de eso.

Y así trabajando externamente es como surgen oportunidades de negocio…

AR: Sí. Lo típico es un diseñador que conoce a un desarrollador de software y este a una persona que viene del mundo de la banca o la gran empresa que se quiere reconvertir y tiene una idea de montar algo. Entonces se conocen y forman el trío perfecto.

En estos cinco años habéis pasado de hacer coworking sin saberlo a colaborar y participar en la Coworking Spain Conference ¿Ya se va pareciendo esto más a lo que se hace en Estados Unidos?

AR: Ya hace años sí…

Pero es que han pasado sólo cinco…

AR: Ha sido un crecimiento muy rápido. Tenemos mucho personal y estamos muy organizados. 400 personas en un sólo espacio, o estás muy organizado y profesionalizado o no creces. Tenemos manuales, procesos, etc., y vamos a más.

Es bonito ver cómo gente de distintas generaciones se junta en un mismo espacio

Yo pensaba que el camino del coworking era inverso, más tendente a la especialización. Vosotros habéis llevado el camino contrario. ¿Hay que ser más generalistas?

AR: Ahora han salido espacios de coworking más especializados en ciertos sectores. Pero la visión de Utopic_us, aunque al principio estuviese destinado a industrias creativas, siempre fue multidisciplinar, porque creemos que así se produce la chispa. Aquí teníamos a gentes de la moda, la arquitectura, la música… queríamos cubrirlo todo. Ahora nos hemos abierto a otros sectores. Pero también estamos abiertos a que haya variedad generacional. Ahora por ejemplo hemos llegado a un acuerdo con Teamlabs, de la Universidad de Mondragón, para ofrecer programas a gente joven, de entre 18 y 22 años. Esa gente se está mezclando con el perfil treintañero típico del coworking y con gente de más edad que ha ido viniendo. Es bonito ver cómo gente de distintas generaciones se junta en un espacio, y eso es difícil que ocurra. Cada uno tiene sus ideas.

¿Cómo ha ido evolucionando ese perfil?

AR: La edad media sigue siendo muy parecida: entre 30 y 40 años. Hay más hombres que mujeres, pero se está igualando. Cada vez hay más mujeres que necesitan un espacio fuera de casa para trabajar. Antes parecía que tenías niños y tenías que dejar de lado tu trabajo. Pero ahora puede ser freelance y cambia el perfil entonces.

“En el momento que nos estanquemos y sigamos haciendo lo mismo habremos perdido el afán de transformar”

¿Qué cosas han cambiado en Utopic_us gracias o “por culpa” de la gente que trabaja allí?

AR:  Utopic_us es como un laboratorio. Funcionamos por el principio de prueba y error. Hemos empezado muchísimas cosas, hemos estado abiertos a muchas propuestas (decentes e indecentes), porque nos gusta que la gente venga y nos proponga cosas. Entonces hemos dicho que sí a casi todo. Algunas veces hemos metido la pata tremendamente, pero hay que arriesgar. Queremos que siga siendo así. En el momento que sigamos haciendo lo mismo habremos perdido el afán de transformar, sería una mala señal. Es la comunidad la que marca el camino. Por ejemplo ahora tenemos cursos de coworkers a otros coworkers, porque era una demanda. Seguimos haciendo cursos técnicos, con ponentes y expertos, pero había una necesidad que surgió de ellos, ellos ya lo hacían en petit comité, pero ahora se ha institucionalizado. Por ejemplo, si alguien tiene conocimientos de Google AdWords pues se lo transmite a los demás. Lo hacen con unas cervezas, en una charla informal de una hora. La gente saca más partido a lo que se enseña en ese ambiente que en otros. Es uno de los objetivos de estos espacios, más allá del networking, que se transmita conocimiento.

Parece que cuando se crece hay que salir de aquí pero vosotros habéis inventado un espacio con locales para que cuando un emprendedor crece y se convierte en pequeña empresa pueda continuar trabajando aquí…

AR: Este fue otro experimento y salió bien. Es como los bares, somos de los únicos que tenemos bar. Empezamos con espacios para freelances y emprendedores pero vimos que la gente de talento se iba porque crecía. Nosotros nos alegrábamos mucho, los poníamos como ejemplo de caso de éxito pero no queríamos que se marchasen. Pero veíamos que había un tramo intermedio de empresas con hasta 15 miembros que les apetece tener su propio local y una zona más íntima y, al mismo tiempo, seguir en el ecosistema de coworking. Por eso nació Utopic&Company, que es un espacio pensado para pequeña empresa.

¿Qué es lo que más valoran las personas que usan estos espacios?

AR: Tenemos los desayunos de los martes. Es algo muy informal. Esto gusta mucho a la gente. También gusta mucho el Urban Picnic, que es una comida colaborativa. Además hacemos mucho networking, con gente de aquí y de fuera. Funciona mucho todo lo que se hace alrededor de la comida. Esto es muy mediterráneo. Se intenta socializar…

Esto es una iniciativa privada y sostenible, pero veo que también en vuestro negocio está el transmitir el modelo a las instituciones públicas a través de cursos. Las instituciones se han centrado más en hacer viveros de empresas ¿Qué inconvenientes veis en ese modelo?

AR: Esto surge porque vemos iniciativas públicas que entran a gestionar espacios que están vacíos y se plantean hacer algo con ellos. Hay espacios muertos. Nos creíamos en el deber de difundir la experiencia que hemos tenido. Hemos hecho cursos de cómo gestionar espacios de coworking. Esto lo estamos transmitiendo a las instituciones públicas, para que lo hagan bien. Los viveros de empresa están concebidos de otro modo. Son empresas separadas, algunos han introducido el coworking, pero es más complicado hacer el cambio para alguien que ha nacido con otra filosofía. Es más fácil hacerlo desde el principio. Si tienes la filosofía de compartir y socializar ya construyes el espacio de otra forma.

¿Qué novedades tenéis para este año?

AR: Tenemos dos proyectos. Uno que ha salido, que es otro espacio de coworking por la zona de Prosperidad. Y en verano sacaremos otro espacio de 1400 m2 que va a ser un bombazo.

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