Evita disgustos… ¿Sabes cómo cubrir los siniestros más habituales en una pyme?


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Redacción

Liberty Seguros


Los siniestros más habituales que pueden ocurrir en una pequeña o mediana empresa son por este orden:

Reclamaciones derivadas por robo (23%), siniestros de responsabilidad civil (16%), siniestros motivados por causas climatológicas -viento, lluvia, granizo- (13%), siniestros derivados de incendio (13%), siniestros motivados por daños propios de agua (10%), y por último, reclamaciones derivadas por daños eléctricos– sobretensiones, cortocircuitos, etc…- (8%)

Es por ello que resulta interesante contemplar las coberturas necesarias dentro de la póliza para dar la correspondiente cobertura a estos siniestros comunes y asegurar correctamente la pyme, garantizando la continuidad del negocio.

Nuestro consejo en todo caso es acudir a un mediador especialista, un profesional que podrá asesorarte considerando tus necesidades particulares y adaptando los servicios a tu medida. Ellos conocen los riesgos habituales, así como los específicos de tu negocio y siempre sabrán qué coberturas necesitas para tu negocio.

Conviene estudiar opciones como contratar coberturas a primer riesgo, ya que tengas o no bien valorados tus bienes o tus instalaciones, siempre te será cubierta la cantidad contratada.

Por otro lado, es interesante asegurar correctamente las mercancías o existencias, sobre todo cuando por la naturaleza del negocio- estacionalidad en las ventas o en la producción- las mismas son objeto de importantes oscilaciones. Para ello lo más adecuado es contratar la cobertura automática, e incluso si las oscilaciones son muy acusadas, es preferible contratar la modalidad de declaración de mercancías flotantes. Esto es, si tienes un negocio que aumenta su producción final o sus materias primas de manera estacional o de forma puntual, es útil contratar un aseguramiento adicional para que, en caso de sufrir un siniestro se cubra esta sobreproducción durante todo el año, pero pagando la prima a posteriori en función de las existencias reales de cada mes.

10 buenos consejos para encontrar el mejor seguro para tu pyme:

Una de las decisiones que una pyme debe adoptar con mucha atención es, sin duda, la de asegurar la empresa ante posibles imprevistos que pueden acabar incluso con el cierre del negocio.

Estos son diez consejos que desde la firma Liberty Seguros recomiendan seguir especialmente a las pymes:

1-    Identificar cuáles son las necesidades específicas del negocio desde un punto de vista del riesgo

En primer lugar hay que identificar la razón de ser de nuestra empresa y con ello podremos identificar el aspecto clave que nos dará tanto fuerza competitiva como una razón de peso de que debe ser protegida.

2-    Definir qué áreas del negocio y del patrimonio pueden ser proclives a un siniestro o reclamación

Con el objetivo de minimizar riesgos, todas las medidas preventivas serán pocas, por eso debemos identificar estas áreas. Las medidas de prevención- por ejemplo, protecciones frente a robo o incendio- suelen ser bien valoradas por las Aseguradoras. Además de minimizar el riesgo, obtendrás una póliza más económica.

3-    Buscar el valor añadido

Muchas compañías ofrecen productos flexibles y adaptables a las necesidades de cada Pyme, por eso es necesario valorar todas las opciones y ver cual se adapta mejor a nuestras propias necesidades.

4-    La figura del mediador

Aquí encontramos una figura imprescindible para la correcta gestión de los riesgos de la empresa. El mediador nos ayudará a descubrir los riesgos de la actividad económica desarrollada por la empresa y buscar la cobertura que más se adapte a ella y al mejor precio.

5-    Infraestructura de la aseguradora y calidad en el servicio de ésta

Lo más importante en este punto es que la aseguradora elegida cuente con una organización y una configuración que pueda dar soporte en cualquier momento y a cualquier necesidad que tengamos.

6-    Cobertura general

Es necesario asegurarnos que la compañía va a hacer frente a los riesgos más generalizados, encontrando soporte a las principales incidencias derivadas de la actividad de la empresa: contra incendios, rayos y explosiones así como fenómenos climatológicos, daños por agua, actos vandálicos e incluso impactos de vehículos.

7-    Coberturas específicas

Una vez analizadas las necesidades específicas de nuestro negocio y los riesgos inherentes a nuestra actividad deberemos elegir aquella aseguradora que nos cubra los riesgos en su totalidad, por ejemplo, dependiendo de la pyme, tenemos: coberturas por rotura de maquinaria, sobre todo en aquellas empresas con procesos de producción, derrame de líquidos si se almacenan líquidos o se usan como materia prima y; cobertura sobre daños eléctricos que nos cubra en caso de cortocircuito o sobre tensión.

8-    Pérdida de beneficios

Es una cobertura muy útil pero no suele conocerse. Debemos asegurarnos de que la compañía aseguradora la ofrece puesto que cubre los ingresos que una empresa deja de percibir a causa de un siniestro. Comprende tanto el beneficio bruto que hubieras tenido de no haber sufrido el siniestro, así como los gastos permanentes que hay que seguir pagando a pesar de haber tenido el siniestro (salarios, suministros, amortizaciones).

9-    Adecuada valoración de capitales

Es fundamental contar con una adecuada valoración de capitales. Las aseguradoras en ocasiones y a través de sus inspecciones de riesgo, pueden ayudarnos a realizar una correcta tasación de los bienes a asegurar.

10-Infraseguros

El infraseguro se produce cuando el valor del bien asegurado en póliza es inferior al interés asegurable. En estos casos, se producirá la aplicación de la regla de infraseguro, por lo que no se indemnizará por el daño total, sino proporcionalmente en función de la prima pagada. Por este motivo, es necesario tasar bien los bienes asegurables haciendo coincidir su valor real con el valor declarado en póliza. Para determinadas partidas menores- equipos electrónicos o bienes refrigerados-, cuando no sea posible establecer una valoración precisa, se recomienda el primer riesgo que nos evitará la aplicación de la regla proporcional.

 

 

 

 

 

 

 

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