La India, un mercado al que prestar especial atención en 2017


foto india

Redacción

Barcelona


 

Según la CEOE, la India es un gran mercado emergente con buenas perspectivas comerciales y de inversión para las empresas españolas. En la actualidad, los productos más destacados que exportan las empresas españolas son maquinaria y aparatos mecánicos (24%), productos químicos (8,7%) y materias plásticas (8,3%). Respecto a las importaciones, estas se concentran en los sectores bienes de consumo y semimanufacturas, con productos como textiles (19%), productos químicos (11,4%), automóviles (7,2%) y hierro y acero (5,8%).

2017 puede ser un buen año para las empresas españolas que deseen poner su mira en el país asiático especialmente en sectores como las infraestructuras, teniendo en cuenta el impulso que el Gobierno indio quiere dar a dotaciones energéticas, de transportes (carreteras, puertos, aeropuertos), de telecomunicaciones e infraestructuras urbanas. Otros ámbitos destacados son las tecnologías de la información y la comunicación, los servicios informáticos y los productos farmacéuticos (en particular los genéricos) y químicos. Además, según la patronal española, en el marco de la cooperación económica conjunta entre los dos países, se están desarrollando nuevas oportunidades para fortalecer las relaciones bilaterales en áreas como las ciudades inteligentes, energías renovables, trenes de alta velocidad, tratamiento del agua, agricultura y procesamiento de alimentos, infraestructura y turismo.

¿Qué problemas pueden presentarse al exportar a la India?

En general las progresivas medidas en favor de la liberalización del mercado indio han repercutido favorablemente en las importaciones del exterior, aunque existen todavía ciertas barreras comerciales, como por ejemplo, los aranceles, que siguen siendo elevados para los estándares internacionales y las numerosas restricciones a las importaciones. Las tasas arancelarias pueden variar notablemente según los sectores de que se trate. Por  ejemplo, los productos agrícolas pueden oscilar entre el 10% y el 300%, mientras el vino y otras bebidas alcohólicas están gravadas con el 150%. Algo parecido ocurre con productos como los automóviles, de gran relevancia para nuestro sector exterior. Sin embargo otros productos, como por ejemplo la piel sin tratar, tienen un arancel cero para las importaciones.

 

 

 

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