Factoring ¿Qué es y cómo puede ayudar a las pymes?


factoring bankinter

Redacción | Madrid

4 de mayo de 2015


Los problemas que han sufrido las pequeñas y medianas empresas con el retraso en el pago de las facturas se ha visto mitigado en parte con el factoring, pero ¿Qué es el factoring y cómo puede ayudar a las pymes?

Cuando hablamos de factoring nos referimos a una operación financiera sencilla: nuestra empresa cede el cobro de las facturas que genera por sus servicios a una compañía externa que ofrece este servicio. Además estas empresas pueden ofertar servicios complementarios como el pago anticipado de facturas. A los actores que intervienen en este proceso se les conoce como cedente, referido a las empresas que contratan el servicio de factoring; factor, que es la empresa que presta el servicio; y cliente, las empresa, institución o particular a la que factura el cedente y que deben realizar sus pagos al factor.

Existen dos modalidades principales de factoring: con recurso y sin recurso. Ambas tienen que ver con la cobertura de riesgo de impago por parte del cliente. En el factoring con recurso el factor no cubre el riesgo de impagos e insolvencia de los clientes. En el caso del factoring sin recurso el factor sí se hace cargo de la insolvencia del cliente. En este caso se pueden negociar distintas coberturas, que pueden ser totales o parciales.

El factoring está indicado para el cobro de las facturas a corto plazo. De esta manera las ventas a corto se convierten en ventas al contado mediante este servicio. Además las empresas pueden ceder totalmente o parcialmente la facturación al factor.

Bankinter ofrece un servicio de factoring a las empresas. De esta manera el banco se encarga de la de gestión y administración de los cobros e incluso ofrece la posibilidad de adelantar los cobros de las facturas, es decir, la posibilidad de recibir financiación ofreciendo como garantía la solvencia de los clientes. A través de la web de empresas de Bankinter (empresas.bankinter.com), el cliente podrá enviar las facturas a anticipar y tendrá la posibilidad de realizar el seguimiento de las mismas.  Además, el factoring Bankinter tiene una cobertura de riesgo de impago. De esta manera el cedente se asegura el cobro de las facturas impagadas por parte de sus clientes.

Entre las ventajas de contratar el factoring con Bankinter está la posibilidad de abrir una nueva ventana de financiación. El anticipo del cobro de las facturas supone una disposición sencilla de liquidez. Además se reduce el periodo de cobro de las facturas: el trabajo de administración de las facturas por parte del banco permite conseguir este propósito y además ahorrar tiempo al cedente. Con este servicio se aumenta la capacidad financiera de la empresa porque la cobertura de riesgo que asume el banco está basada en la solvencia de los clientes y, por tanto, no se agotan otras líneas de crédito. Por último, el cedente puede consultar en todo momento el estado de la facturación: las remesas enviadas, los impagados, etc. Además el banco envía avisos de impagados por correo electrónico o al teléfono móvil.

En resumen, el factoring aporta ventajas económicas y también administrativas a las pequeñas y medianas empresas, lo que les permite ahorrarles tiempo y esfuerzo a la hora de gestionar su facturación.

Recuerda que tienes los detalles sobre el factoring en la web de empresas de Bankinter. Además puedes solicitar información extra a través de la misma o en las oficinas de Bankinter.

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