La formación mixta online-presencial en la empresa española


blearning-randstad

Redacción | Madrid

2 de octubre de 2015


La introducción de las nuevas tecnologías al mundo de la enseñanza ha permitido aumentar el catálogo de modalidades formativas en la empresa. La formación mixta, también denominada blended learning o simplemente b-learning, es una de ellas. Pero, ¿en qué consiste? ¿Cuál es su importancia? ¿Qué ventajas tiene?

La formación mixta es una modalidad en la que el alumno aprende los contenidos de un curso mediante clases online, y el resto de manera presencial. En este caso las clases presenciales pueden servir para que el profesor resuelva las dudas que hayan surgido durante la formación virtual y para que pueda plantear actividades en grupo con otros compañeros.

El concepto es una evolución natural desde la antigua formación a partir de clases magistrales combinada con ejercicios en casa. De ahí el término Blended, mezclado en inglés, para enfatizar el carácter híbrido de este tipo de enseñanza. Su nacimiento tal y como conocemos hoy el b-learning se produce en los 90 para cubrir las carencias que planteaba el e-learning, es decir, la formación online. Otros expertos señalan que en el surgimiento de la formación mixta también tendría que ver la formación presencial, ya que la nueva modalidad vendría a abaratar sus costes para las empresas, sin suponer una pérdida excesiva de la calidad de la enseñanza.

Entre las ventajas de la formación mixta online-presencial está que el alumno puede avanzar el ritmo que él mismo se marque y resolver dudas y poner en práctica los conocimientos en el aula física. Desde el punto de vista del profesor el b-learning permite adaptarse al ritmo del alumno y personalizar conforme sus necesidades y carencias la enseñanza.

Para Diana Guerrero, diseñadora gráfica de 32 años, la experiencia ante un cursos b-learning fue buena precisamente por “la combinación de ambas modalidades”. Es una forma de eliminar las desventajas de cada una en solitario. En las clases presenciales “avanzamos en el temario – dice Diana – y aprovechamos para resolver dudas que nos hayan podido surgir en el desarrollo de la parte online”. El sistema “te facilita el desarrollo del curso sin necesidad de asistir de manera continua a las clases”.

Marta Posada, de 52 años y comercial interna en una empresa sólo ha tenido la posibilidad de hacer cursos totalmente virtuales o totalmente presenciales. “Mi experiencia en cursos de inglés online es que los errores son más complicados de detectar y las correcciones no se pueden hacer”. Entre las dos opciones que ha experimentado Marta prefiere los cursos presenciales.

El diseñador de los cursos deberá decidir el porcentaje dedicado a la formación presencial y la online. Según Josh Bersin, autor del libro The Blended Learning Book, existen dos enfoques a la hora de afrontar el diseño de los cursos. De un lado está el “modelo de flujo de programa”, por el que se va siguiendo un itinerario ya establecido y en el que se combinan los distintos modos de enseñanza (en el aula y online). El otro enfoque se llama “centro y radio”. Consiste en el seguimiento de un programa establecido con lo fundamental y al que se le van añadiendo actividades y nuevos recursos.

La formación mixta experimentó un notable crecimiento en España en el periodo 2004-08. En ese tiempo se pasó de 1,4 millones de horas impartidas de b-learning y casi 59.000 alumnos a cerca de 23 millones de horas y más de 480.000 alumnos. Ese último año, 2008, fue de récord. Con la llegada de la crisis las cifras han caído aunque ha habido ligeros repuntes en horas y alumnos en 2012 y 2014.

En todo caso la formación presencial sigue siendo la favorita en las empresas. Según las cifras de la Fundación Tripartita, el número de horas impartidas bajo esta modalidad ha caído un 10,3% entre 2008 y 2014. Se trata de un descenso mucho menor que el registrado en la formación a distancia (-44,9%) y la mixta (-48,7%). Cuenta con saldo positivo la teleformación, con un aumento en el número de horas del 5,4%.

Casi la mitad de las empresas de más de cien trabajadores encuestadas para el Informe Randstad sobre tendencias de la información admiten usar la metodología Blended en sus cursos. Enfrente, 7 de cada 10 admiten usar el e-learning y casi la totalidad – el 97% – la formación presencial.

Un estudio de la OBS Business School  apunta que más del 40% de las empresas “Fortune 500” usa alguna herramienta online en sus cursos de formación para los trabajadores. Esto conlleva – dice el documento – un ahorro de hasta el 50% frente a la metodología tradicional, reduce el tiempo de capacitación hasta un e incrementa los niveles de retención del aprendizaje. En este sentido la formación mixta puede ser una buena forma de implementar poco a poco esos instrumentos online en la empresa.

A la hora de buscar formación para sus trabajadores, las empresas confían en proveedores externos que le ofrezcan cursos que se adapten a las necesidades de su negocio. Randstad pone el foco en la adecuación del contenido así como en la metodología. Por eso ofrece varias, entre ellas la Blended o formación mixta online-presencial. El objetivo siempre es el mismo: desarrollar el talento y el potencial de las personas para que lo aprovechen las empresas.

La compañía ofrece varios niveles de servicio. En primer lugar está la ayuda para el diseño de los contenidos y la elección de la metodología adecuada a la pyme. También se puede solicitar la elaboración del plan de formación de la empresa, que además desarrolla y ejecuta Randstad. Por último el nivel más completo es el Training Process Outsourcing, que supone la externalización del área formativa completa.

En definitiva, cada vez hay más instrumentos a la medida de las pymes, para que estas puedan desarrollar y actualizar el talento de sus trabajadores de la misma forma que lo hacen las grandes.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *