GDPR y Turismo: La importancia de la gestión del dato


proteccion datos

Por:  Florencia Cueto Pedrotti. Directora Executive Education HTSI – Facultad de Turismo y Dirección Hotelera Sant Ignasi (Universitat Ramón Llull).

Foto Perfil FCPComo presagiaban todas y cada una de las misivas en forma de newsletter que hemos recibido los usuarios en las últimas semanas, el 25 de mayo de 2018 entraba en vigor el nuevo reglamento general de protección de datos (RPDG o también conocido por sus siglas en inglés como GDPR). Para las empresas era primordial que aceptásemos las nuevas condiciones, a poder ser, previo a esa fecha.

Todo ello ha generado un gran revuelo sobre la adaptación a este nuevo horizonte legal que, en resumidas cuentas, trata cómo las empresas adecuarían la gestión de los datos al nuevo marco. Cabe destacar que la RPDG es un reglamento de carácter europeo y, por ende, afecta a aquellas empresas que traten datos de ciudadanos de países miembros de la Unión Europea. La normativa fortalece la protección de los datos, dando poder al titular sobre el uso que terceros pueden hacer de ellos. Su objetivo principal es proteger el derecho fundamental a la protección de datos de carácter personal, el derecho al olvido, el derecho a la limitación del tratamiento y el derecho a la portabilidad de los datos.

Una de las novedades que ha supuesto este reglamento es el Principio de Responsabilidad Proactiva. Las empresas deben ahora analizar el tipo de dato que poseen, la finalidad por la cual recogen el dato, así como el tratamiento que se le da a este. Tanto el consentimiento explícito como el interés legítimo son dos de los pilares del RPDG. No debemos olvidar que el dato siempre pertenece al titular y no a las empresas. Las consecuencias no son peccata minuta; el incumplimiento del reglamento se puede traducir en multas de hasta 20 millones de euros o del 4% del volumen de facturación global.

Dentro del sector turístico, el manejo de los datos es vital. Cabe destacar que el RPDG no impide su uso pero marca cómo hacerlo para conseguir una finalidad. Todo ello afectará a la gestión de los datos, impactando directamente en el proceso de compra (también conocido como consumer journey), la gestión de la experiencia del cliente que inicia antes de que lleguen a nuestro establecimiento, durante la misma y la gestión de los datos en vista a una fidelización futura, y por último, pero no menos importante, las estrategias de marketing.

Hemos vivido un cambio de paradigma dónde la tecnología ha revolucionado la relación de las personas, las empresas y el uso que estas últimas hacen de los datos. Cabe destacar que la tecnología es un facilitador de la comunicación de los mismos; donde su gestión se convierte en un punto clave en la creación de servicios para las personas. Es por ello que no debemos olvidar que la ética en el uso de los datos es un punto fundamental.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *