La economía del porvenir y su influencia en la pyme


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Daniel Hernández | Madrid

26 de marzo de 2015


Marty McFly está a punto de llegar en el Delorean. Será el día 20 de octubre y la verdad es que no tenemos el mundo como se lo imaginó para este personaje Robert Zemeckis en Regreso al Futuro II. No hay aeropatines, y sí, siguen existiendo las carreteras, incluso hemos inventado las carreteras sin coches. Los vehículos no van por ahí volando en autopistas aéreas. Ese mundo no se parece nada al del 2015 de verdad (a no ser que inventemos todo esto de aquí a octubre). ¿No se parece? Quizá si usamos un poco la brocha gorda seamos capaces de realizar trazos que configuren algo que se nos parezca más. En el 2015 de Regreso al Futuro II vemos una sociedad preocupada por la imagen, la moda triunfa, pero vemos sobre todo mucha tecnificación, muchísimo I+D, y eso, en unos sitios más que en otros, sí se parece algo más a nuestro mundo.

La Fundación Innovación Bankinter pidió a un nutrido grupo de expertos que se imaginasen como saldrá la economía mundial del atolladero en las próximas décadas, así que cogieron el Delorean y echaron un vistazo. Esa visión está en el número 25 de la publicación de la Fundación titulada Claves para el nuevo equilibrio global y que recoge las ideas desu think tank, el Future Trends Forum. Entre otros, participaron Ángel Cabrera, presidente de la Universidad de George Mason; Reuven Brenner, REPAP Chair en Economía de la Universidad de McGill; Max Burger-Calderon, CEO de Golien ltd.; Chester Crocker, profesor de Estudios Estratégicos en la Universidad de Georgetown, Joel Kurtzman, Senior Fellow del Instituto de Milken y Ng Kok Song, asesor de Inversiones Globales de Singapore Investment Corporation.

“los países emergentes atesoraron una montaña creciente de millones y millones de divisas que no siempre pueden invertir en sus países”

Los ejes analizados son tres: los flujos de capital tecnológico, los de capital humano y el financiero.

Empezando por el último. Interesa preguntar ¿por dónde se moverá el dinero en las próximas décadas? De momento sabemos que hay mucho dinero en los países en desarrollo. Se estima que acumulan el 46% del ahorro total y que en 2030 llegarán a la mitad según una estimación del Banco Mundial citada en el Foro. Además “los países emergentes atesoraron una montaña creciente de millones y millones de divisas que no siempre pueden invertir en sus países porque no los pueden absorber y porque generan tensiones inflacionistas”. ¿Dónde irá el dinero de China, Rusia o Brasil? Dependerá mucho de las estrategias geopolíticas que sigan. El dinero es influencia. Pero el dinero también busca retornos, rentabilidad y en esto entra la segunda pata analizada: el capital humano de calidad.

El demógrafo Wolfgang Lutz concluye que la población mundial, “hoy de 7.000 millones de personas, escalará hasta alcanzar los 9.000 millones a finales de siglo, momento en el que la población empezará a descender tras siglos de escalada”. Y el freno vendrá por la “europeización” de muchas zonas. Más educación y sanidad de calidad disminuyen la natalidad. El reto, se concluyó en este foro, es extender la educación secundaria, esa es la puerta a la educación superior y si las mujeres acceden a ella la natalidad desciende. Es una interpretación de lo que están viviendo países como Singapur.

El cambio climático puede que exija grandes gastos para paliarlo. No todo es bonito en el futuro. El calentamiento global afectará más a los países en vías de desarrollo. En el foro también se habló de las señales que indican un parón en la globalización. “Cualquier parálisis – dice la publicación – frenaría los flujos internacionales de capital y de comercio, lo que provocaría una contracción económica y un repunte del desempleo”.

La democratización del conocimiento implica que debemos tener leyes de propiedad intelectual y de patentes más flexibles.

La tecnología también plantea luces y sombras. Estamos asistiendo a la “democratización a escala mundial de la educación y las nuevas tecnologías, y por el espíritu colaboracionista de la actual sociedad”. Pero para llegar de verdad a ello los expertos que han participado en la elaboración de este documento proponen ser más flexibles en los derechos de propiedad intelectual y patentes. “Desde los datos del tiempo hasta el genoma, la información estadística pública es enorme. Paralelamente, la posibilidad de que la Red se ponga al servicio de la ciencia, facilitando a nivel mundial el intercambio de información entre estudiosos, puede provocar un fenomenal crecimiento económico”.

Esos avances también ayudan a abaratar los costes energéticos, una factura muy pesada para cualquier país importador. Los ponentes señalan su importancia y también sus problemas. “Estados Unidos es el país que más está apostando por esta técnica, que suscita preocupaciones medioambientales, porque tienen una abultada factura energética que financiar que le hace dependiente del suministro de países que no siempre son amigos”. De momento estamos viendo como países como Arabia Saudí prefieren mantener un petróleo barato, que en principio va en contra de sus intereses, para que ante ese panorama el fraking no sea competitivo. Veremos.

¿Y en España qué?

Los expertos tuvieron tiempo para discutir sobre el futuro de la economía española. Para ello avisaron: no se propondrán reformas laborales o financieras. Prefirieron hablar de aeropatines o coches voladores, es decir, pusieron sobre la mesa ideas más originales.

Un nido de oportunidades para las pymes son los datos. Sí, los datos. Si se hiciesen públicos observaríamos miles de necesidades y oportunidades de negocio. “Yo recomiendo – dice James Boyle, profesor de la Universidad de Duke – exponer todo tipo de datos públicos en la web, a todos los niveles de la Administración, desde la central a la local. Con un tipo de propiedad intelectual abierta para que la gente puede hacer productos con ella.

Pero para llegar ahí hay que pasar por las administraciones. Ya existe un portal de la transparencia, pero aun está lejos del de países más avanzados. Además a nivel regional y local todavía queda mucho por hacer.

Una idea que sonará controvertida es la de mejorar la marca España usando nuestra “élite deportiva”. Jugadores del Real Madrid, el Barça, Rafa Nadal… Es una idea que surgió, pero, coinciden los expertos, en la promoción tiene que haber contenido. Revi Gupta, economista especializado en propiedad intelectual opina: “España es un país con gran historia en el terreno de la exploración. Debería crearse un proraga que se llamase El Resurgimiento de la España Innovadora y para ello designaríamos a Madrid y Barcelona como hubs de la innovación con el fin de que albergasen ecosistemas de emprendimiento”.

Una vez dijo un famoso vicepresidente del Gobierno: “A España no la va a conocer ni la madre que la parió”. Fue una versión cañí de Regreso al Futuro. No sabemos si este político se reafirmaría, pero es cierto que las cosas han cambiado mucho. Así que en base a eso la única conclusión que ciertamente se va a cumplir de todo lo dicho en el documento es que las cosas no serán tal y como las conocemos. El resto, eso es verdad, depende de nosotros mismos.

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