¿Por qué mis clientes no abren mis mails?


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Redacción

Barcelona


Aumentar la tasa de apertura de tu e-mailing es uno de los mayores quebraderos de cabeza para muchos responsables de comunicación y marketing de las pymes. Contactar con tus clientes y colaboradores a través de una estrategia de envío de correos electrónicos en los que das a conocer tus innovaciones, productos, servicios e información general de interés para tu audiencia es sin duda una buena herramienta, eso sí, siempre que logremos que un elevado porcentaje nuestros destinatarios abran nuestros correos. Una tarea nada fácil dada la saturación de correos que en la actualidad se envían y reciben cada día. ¿Cómo conseguir que nuestros destinatarios lean nuestros correos no acaben directamente en la bandeja de la papelera?

No es una tarea fácil, pero no por ello imposible. Se trata básicamente de prestar mucha atención a estos ocho puntos:

EL ASUNTO

Esta es sin duda la clave del éxito de tus envíos. El primer filtro entre tu correo y tu cliente.

Las palabras que colocas en el asunto del mensaje son el factor clave en la tasa de apertura de tu e-mailing. El asunto ha de ser claro, directo, conciso y generador de expectativa. Puedes incluir números, porcentajes… en busca de una mayor concisión. Sin embargo, no emplees todo el asunto en mayúsculas, ni uses demasiados símbolos de exclamación.

Procura no repetir varias veces seguidas las mismas palabras en el asunto en tus correos, eliminarás el efecto sorpresa!

EL MOMENTO

Dar con el día y la hora en la que tus suscriptores están más receptivos a abrir tus correos es otra de las claves del éxito de apertura. Conseguirlo es cuestión de prueba-error. Realiza varias pruebas del envío de tus comunicaciones vía e-mail en diferentes días y horas de la semana y ves comparando las tasas de apertura. En definitiva, estudia los hábitos digitales de tu audiencia y a partir de ahí diseña tu estrategia.

LA SEGMENTACIÓN

No todos los suscriptores tienen el mismo interés en tus informaciones. Algunos de ellos te habrán venido por las redes sociales, otros se habrán inscrito de manera voluntaria a través de un formulario de la página web de tu pyme. Elige para cada grupo la información y el estilo de comunicación que más se ajuste a ellos.

LA BASE DE DATOS

De nada te sirve disponer de una gran base de datos si el porcentaje de interés es realmente bajo. Para ello, filtra revisando un par de veces al año aquellas cuentas que nunca abren tus mails. Calidad antes que cantidad.

LA PERSONALIZACIÓN

La cercanía con tus suscriptores es vital y no debe perderse tampoco en una estrategia de comunicación digital. Es aconsejable que el remitente de tus correos tenga nombre propio y una cuenta de correo que reconozca claramente a tu pyme.

LA FRECUENCIA

¿Cada cuánto tiempo debería enviar un mail a mi lista de contactos? Todo depende del tipo de negocio y de tu estrategia de marketing, pero en general, se recomienda realizar no más de un envío a la semana y mínimo una vez al mes, eso sí siempre que tengas algo interesante que contar.

LA MEDICIÓN

Si no mides resultados no podrás mejorar. Deberías estudiar como mínimo tus tasas de apertura, de entrega, el tipo de dispositivos desde los que se suelen abrir mayoritariamente tus correos, el ritmo de bajas, el número de clicks (CTR), etc.

Empresas, como MDirector ofrecen análisis e informes de mail marketing que pueden ayudarte gracias a un sistema de reporting avanzado que analiza la apertura de clicks, rebotes, etc. Aquí tienes un ejemplo.

EL CONTENIDO

No sólo debes aprovechar esta vía para mostrar información de tus productos y servicios, además deberías aportar contenido de valor, profesional, bien redactado y útil. Contenidos originales, creativos, que ofrezcan un punto de vista personal. En resumen, que aporten mayor notoriedad a tu negocio.

 

 

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