La cara B de la recuperación: repunta la morosidad


Daniel Hernández | Madrid

14 de diciembre de 2015


La alegría hace que uno se descuide. Es el recado que ha querido mandar la Confederación de la Pequeña y Mediana Empresa (Cepyme) en la presentación de su último número del Boletín de Morosidad y Financiación. Muchas empresas notan que el consumo se reactiva, tienen más liquidez y eso “invita a las empresas a relajar la vigilancia en materia de cobros y pagos en plazo”, ha dicho el presidente Antonio Garamendi.

Veamos las cifras. Durante el tercer trimestre de 2015 el Índice Sintético de Morosidad Empresarial (ISME), un indicador elaborado en base a los datos de periodos medios de pago y la ratio de morosidad, ha alcanzado los 92,6 puntos entre julio y septiembre. Si lo comparamos con el registro del trimestre anterior vemos un repunte de siete décimas. Comparado con el año anterior sigue estando dos puntos por debajo.

No es para alarmarse, pero sí para dar la voz de aviso, entienden desde CEPYME. Como indica su último boletín, estos repuntes ya se han observado antes, de hecho se ven desde el segundo trimestre de 2013 hasta el cuarto de 2014, momento en que comienza a bajar de nuevo. Por eso hay que estar atentos.

Por separado, todos los datos que forman parte del ISME empeoran. Así el periodo medio de pago pasó en el tercer trimestre de 2015 a estar en los 81,4 días, dos décimas por encima del trimestre anterior. El porcentaje de crédito comercial en mora se elevó hasta el 68,5%, con un repunte intertrimestral de ocho décimas.

El boletín de Cepyme advierte un cierto bucle, un techo que no es posible superar y que no permite “reducciones sustantivas en sus componentes en el medio plazo, en ausencia de nuevas iniciativas estructurales de lucha contra la morosidad empresarial”.

La subida de los créditos morosos incide en un aumento del coste financiero. Para las empresas ese coste es derivado de no poder contar con la liquidez que se les debe. Los autores del informe calculan el coste de pedir esa liquidez en los mercados financieros.  El coste financiero de la deuda comercial se situó en los 1.659 millones de euros en el tercer trimestre, frente a los 1.651 del trimestre anterior. Aun así sigue por debajo en tasa interanual, frente a los 1.673 millones del tercer trimestre de 2014.

Todos los sectores siguen superando el periodo de cobro legal, pero algunos están mejor que otros. En textil el periodo medio de cobro está en os 102,5 días. En un trimestre ha repuntado 6,5 días. Al otro lado el mejor situado es el sector de la Distribución y la Alimentación con 67 días de plazo medio de cobro, 0,6 menos que en el segundo trimestre. Como puede verse, este último está todavía 7 días por encima del plazo legal.

Por territorios destaca La Rioja, que ha mejorado mucho su periodo medio de pago a proveedores hasta los 71,4 días. También es la región con menores retrasos. Detrás le sigue Cataluña. Es la segunda comunidad con las empresas mejores pagadoras con un registro de 75,1 días. Aragón, que venía siendo la primera, pasa a la tercera plaza con 75,6 días, aunque también consigue mejorar sus cifras respecto al trimestre anterior. En la cola están Andalucía (92,9 días), Murcia (89), Canarias (87,7), Comunidad de Madrid (85) y Comunidad Valenciana (82,9). De este grupo sólo Canarias y Andalucía empeoran sus cifras intertrimestrales, la primera suma 2,3 días y la segunda 5 días.

Así es como cobran pero, ¿cómo pagan las pymes? Viendo las cifras se agrava el efecto tamaño, cuanto más pequeñas, mejor pagan. Las micro empresas tuvieron un promedio medio de pago de 74,9 días en el tercer trimestre, 2,5 días menos que en el trimestre anterior. Las pequeñas se situaron en los 82,2 días, y además lo empeoraron en 1,3 días. Las medianas han estado en los 84,4 días y repiten valor.

 

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